domingo, 4 de agosto de 2013

BITÁCORA: Día 04/08/2013



         Me faltan tres días para partir y me es imposible ocultar los nervios delante de mi mujer y mi pequeña. No es que esté nervioso porque esta aventura pueda quedar mal, eso es algo que no me atrevo a aventurar, sino porque no sé cuánto tiempo va a pasar desde que me vaya hasta que las vuelva a tener conmigo, pero es algo por lo que muchos han pasado y, en parte, eso da más fuerza para emprender el viaje, porque si otros lo han conseguido, ¿por qué yo no?
         De todos modos, es hora de hacer la maleta y os quiero contar cómo me voy a organizar para tratar de hacerlo lo mejor posible, y si observáis que me falta algo, antes de que salga, agradezco que me lo hagáis saber para echarlo en la maleta.

         La idea es hacer dos maletas pequeñas, una para la ropa de trabajo y otra para la ropa de calle y no quiero que sean grandes, así que he escogido las dos maletas más pequeñas que tenía por casa. Ahora sólo falta llenarlas con la ropa adecuada.
         También me llevaré un par de cojines, que seguro que me vendrán de perlas para poder acomodarme lo mejor posible en mi coche, que es más bien pequeño, así que ya veremos si no termino con una tortícolis de infarto. También debería echarme un saco de dormir, pero no tengo, así que aquí toca decidir qué hago, y tengo que hacerlo rápido, porque el tiempo se acaba. Una de las opciones para no invertir más dinero en esta aventura es llevarme un edredón y un juego de sábanas para poder hacerme la “cama” cuando toque dormir. También necesitaré un camping gas, y de eso sí que no me libra nadie de comprar uno antes de salir. Y, si puede ser, al mismo tiempo que compro el camping gas en Decathlon, daré una vuelta sin entretenerme demasiado en buscar algo que pueda acoplar en mi coche, cuando eche los asientos para delante, y me sirva de colchón.
        Otro aspecto importante en el que he pensado bastante, es en la higiene. ¿Cómo hago para asearme? Bueno, he considerado que me vendría bien llevar un par de garrafas vacías, de esas de 8 litros que compras en el súper, para llenarlas allí en cualquier fuente que esté permitido. Al menos, me podré lavar la cara por las mañanas, afeitarme, y lavarme los pies y los sobaquines por la noche. Aún así, trataré de buscar un lugar donde poder ducharme tranquilamente y que sea económico, sé que en las áreas de servicio hay duchas para los camioneros.
          Adonde voy, Rivesaltes, es un pueblo de unos diez mil habitantes, no es un pueblo grande, pero no voy allí por eso, voy allí porque creo que es la zona idónea para intentar sacar algunos jornales en la vendimia. Y en la vendimia sí que no me pilla el toro, porque experiencia tengo, así que también echaré una faja y unos pastillas para paliar los dolores musculares, porque en la vendimia, los riñones, sufren.
         Mi compañero, un chico que he conocido a través del foro Españoles en Francia de facebook, me preguntó en una de sus llamadas telefónicas qué iba a hacer yo para llevarme el dinero. Entonces le dije que me llevaría una tarjeta que he solicitado al banco y el suficiente efectivo para el viaje.  Sé que los bancos cobran una comisión por sacar dinero de otros cajeros, pero creo que es mejor pagar un poco que arriesgarme a que me abran el coche y me dejen sin un duro. O que me lo lleve todo encima y lo pierda. Y por eso he decidido llevarme 300 euros en efectivo, que tengo más que de sobras para el viaje y los primeros días, y los 650 restantes los tendré en mi tarjeta de débito.
         ¡Ah! Y otra cosa que casi se me olvida mencionar: Un libro para aprender francés, concretamente, el Assimil, edición que he valorado como muy positiva porque las lecciones son cortas y concisas. Además de que todo lo que lees en el libro, lo puedes escuchar si consigues el audio de esa edición. Los audios los he metido en el móvil.
         Y creo que no llevaré nada más, aunque seguramente se me olvidan algunas cosas y otras de las que me lleve no me sirvan para nada. Así que, cuando llegue el momento, ya crearé una entrada más precisa sobre qué hay que llevar para emprender una aventura similar.
          Si tenéis alguna sugerencia más, encantado de recibirla. Y ahora, a disfrutar el tiempo que me queda con mi familia hasta que me vuelva a reencontrar con ellos y, seguramente, la próxima entrada ya la publique desde allí cuando consiga acceder a Internet, por lo que puede pasar que un día meta varias entradas de golpe. Porque todos los días escribiré, en libreta y con bolígrafo, pero escribiré.

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